Lectura Fácil (LF) o la edición inclusiva
Por Virginia Avendaño
El proyecto Lectura Fácil propone "facilitar el acceso a la lectura (y promover con ello la alfabetización) de personas con diversos niveles de discapacidad lectora y de desventaja lingüística, adaptando lingüística y tipográficamente un texto (y transcribiéndolo en algunos casos a códigos especiales, como el Braille) para hacérselo más comprensible."
Es interesante destacar el concepto de "desventaja lingüística": una condición transitoria en la que pueden encontrarse, por ejemplo, inmigrantes recientes en países con lengua distinta de la propia, o personas que no hayan alcanzado los niveles básicos de escolaridad.
Reproducimos algunos párrafos de ese artículo, para acercar a los lectores al tema.
Dice S. Senz: "En medio de ese descuido del lector por parte del editor, y precisamente a causa de él, llama la atención que haya quien sea capaz de plasmar en un estilo discusivo y tipográfico normalizado la progresiva atención que nuestra sociedad dispensa a las personas con discapacidad o desventaja, y de acuñar para tal fin un término que es todo un sello de identidad: la Lectura Fácil (LF), o Fácil Lectura.
¿Quiénes son los destinatarios de las obras distinguidas con este sello?
* Personas con minusvalías o disfunciones que tienen una necesidad intrínseca de productos de LF: discapacitados mentales de diverso grado; disléxicos; personas con trastornos de concentración, motrices y de percepción; autistas; sordos de nacimiento o con sordera precoz; sordos-ciegos; afásicos; personas de edad avanzada o parcialmente seniles.
* Lectores con suficiencia lingüística (en la lengua oficial o predominante) y/o habilidades lectoras transitoriamente limitadas: inmigrantes recientes y otros hablantes de lengua no nativa; analfabetos funcionales y personas en desventaja educativa, y niños."
El artículo de Silvia Senz, además de extenderse respecto de las iniciativas de LF que se han puesto en marcha en España y en la Unión Europea en general, ofrece valiosas reflexiones sobre el trabajo del editor, al que define como un "mediador cultural":
"El sentido de la existencia del editor genuino —no del mercachifle de churros encuadernados, profesión bien distinta— está en seleccionar obras y autores que, a su juicio, poseen algún rasgo de interés cultural, científico, lúdico o formativo, y ponerlos (de la mejor manera posible y sin arruinarse en el intento) al alcance del lector a quien cree que pueden convenir. Es decir, no me refiero (sólo) a publicar, sino (sobre todo) a editar, ese arte —que no es de magia, aunque muchos crean que los libros se hacen solos— del que se habla tan poco."
Reflexiona también la autora sobre cuestiones conexas, como la legibilidad en la escritura científica y la información sanitaria, y aporta artículos que destacan que muchos de los folletos que se entregan a los pacientes resultan ilegibles, o que la mayoría de la gente no entiende bien los prospectos de los medicamentos.
Para finalizar, destacamos dos ejemplos de iniciativas de LF que brinda el artículo citado:
* En Pontevedra (Galicia), la BATA (Baion Asociación Tratamiento del Autismo) ha creado y publicado con Kalandraka Editora la colección Makakiños, pensada para facilitar la lectura a niños con necesidades educativas especiales (parálisis cerebral, trastornos del desarrollo, autismo, síndrome de Asperger, trastornos de la comunicación...). La lectura, según precisaba este artículo del diario de Oaxaca Noticias, se apoya en un sistema pictográfico basado en los dibujos y los colores denominado SPC (símbolos pictográficos para la comunicación [no vocal]), desarrollado en la década de los ochenta en EE. UU. por Roxanna Mayer-Johnson. En este sistema, los pictogramas que se refieren a sustantivos figuran enmarcados en color naranja; los verbos, en verde; los adjetivos, en azul, y los pronombres, en amarillo. El texto ha sido adaptado para facilitar la lectura, reduciendo las palabras con carga simbólica, las metáforas y evitando en lo posible términos abstractos. Las ilustraciones también se han hecho buscando la máxima concreción y mejorando la comprensión del lenguaje plástico
* En Extremadura, la Consejería de Cultura de la Junta de Extremadura, y la Asociación Regional de Universidades Populares de Extremadura (AUPEX), con el apoyo de numerosas entidades, acaba de poner en marcha el proyecto Vive la Fácil Lectura, que se inscribe dentro del Plan de Fomento de la Lectura de la región. (...) Una de las primeras concreciones de este proyecto es el lanzamiento de la colección de libros Biblioteca de Cabecera, destinada a los enfermos hospitalizados en la red del Servicio Extremeño de Salud. La colección sigue el estilo de los libros de lectura fácil, con textos sencillos, breves, con glosarios finales si es preciso, y está pensada para facilitar el placer de la lectura a lectores que, por su enfermedad, tienen mayor dificultad de concentración.
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