Cuestión de conciencia
La contaminación es un problema que va más allá de no arrojar basura a los ríos, de usar elementos tóxicos o talar indiscriminadamente los árboles. La raíz está en la conciencia de cada uno. Todo comienza con el respeto que nos tenemos a nosotros mismos ya que si desconocemos esto, la vida de los demás se vuelve absolutamente indiferente. No importa si es un insecto o una planta, no importa cuán pequeños son, lo valioso es el respeto a la vida. Una vez claro este principio ético sólo queda ponerlo en práctica. No es un caso perdido, su origen está en la formación del hombre y allí está también la solución.
