| Una estrategia para fomentar el hábito de la lectura, la comprensión, la creatividad y la práctica de valores a través de los cuentos infantiles |
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| 09 / 2006 |
Raúl Chávez Silva Prof. De la Facultad de Educación y Humanidades Universidad Alas Peruanas Lima - Perú.
Leer cuentos, más allá del entretenimiento La época que estamos viviendo exige superar el enfoque tradicional que hace de la lectura de los cuentos instrumentos destinados solo a fomentar el entretenimiento de los niños. Debemos aspirar ir más lejos; es decir, considerar que un propósito más acorde con los objetivos educacionales de la época moderna, es el de hacer de la lectura del cuento infantil una oportunidad para impulsar el desarrollo de aquellas capacidades y actitudes necesarias para alcanzar el éxito en los nuevos escenarios que delinean la realidad nacional y mundial, como son la comprensión, la creatividad y la práctica de valores, entre otras habilidades y comportamientos de naturaleza universal y útiles en el actual entorno socioeconómico, para que nuestros niños puedan estar en condiciones de entender, transformar y valorar el mundo, que es uno de los objetivos más preciados de la educación.
Pero el hábito de leer es compromiso de todos El problema de falta de hábitos de lectura no es de orden académico sino de naturaleza social, y es el resultado de la influencia del contexto sociocultural sobre la conducta lectora de los niños, pues los adultos no somos buenos modelos de imitar en relación al amor hacia la lectura. En este sentido, se impone la necesidad de comprometer el esfuerzo total de la sociedad para que los niños y niñas puedan crecer bajo nuevos paradigmas educativos, algo así como la actitud japonesa que, desde hace más de cincuenta años, se propuso hacer de la calidad un estilo de vida en el pueblo nipón.
Actividades: la clave del éxito Hace mucho tiempo los chinos observaron que el aprendizaje es mucho más efectivo cuando el estudiante interactúa con la realidad. Según el dicho oriental: "lo que se escucha se olvida, lo que se ve se recuerda y lo que se hace se aprende", es la actividad la regla de oro de la didáctica. Las ciencias que estudian los procesos psicológicos, entre ellos el aprendizaje, nos da la razón.
La práctica de una educación divorciada de la acción es la forma más inútil de perder el tiempo y de arrojar al tacho los contadísimos recursos que disponemos. Salir del atolladero de la educación inactiva que se practica en el aula, que solo fomenta la reproducción del conocimiento y afecta el desarrollo de las capacidades humanas, requiere, entre otros factores, una práctica pedagógica de métodos y técnicas que hagan posible el manejo operativo de los saberes para aumentar las posibilidades de lograr el crecimiento real de los estudiantes.
La lectura de los cuentos infantiles debe estar unida al desarrollo de una serie de actividades especialmente elaboradas para fomentar el hábito lector y promover otras capacidades mentales y valores sociales. El diseño de las actividades requiere la aplicación de una serie de principios pedagógicos, que nosotros hemos utilizado con marcado éxito y ponemos bajo su consideración bajo el título de El bosque de animales, sin embargo, antes, es necesario tener en cuenta las siguientes recomendaciones:
· Si los niños y niñas aún no saben leer, los cuentos deben ser leídos por los maestros o maestras, o quien haga las veces de ellos, seleccionándose los más cortos y haciéndose uso de técnicas narrativas.
· Los cuentos, por su naturaleza verbal, deben ser incluidos en el Área de Comunicación Integral; pero, por la flexibilidad de las actividades, también pueden ser utilizados en las demás Áreas de desarrollo e incorporados en los Proyectos de aprendizaje.
· Los cuentos deben formar parte del plan lector de la escuela.
EL BOSQUE DE ANIMALES
Trate de imitar a los animales en las tareas de planificación de las actividades.
· La araña: hilar en función de objetivos y metas. Cuando llegue el momento de formular el programa curricular, las actividades de lectura deben ser previstas y consideradas en función de las capacidades comprometidas en las diversas Áreas de desarrollo de cada grado o ciclo del nivel escolar. Siguiendo el ejemplo de la araña, hay que trabajar duro e inteligentemente en la construcción de un plan de acción resistente y flexible que nos asegure que las lecturas seleccionadas permitirán el logro del el cien por ciento de eficacia por encontrase perfectamente alineadas con los objetivos del Proyecto de aprendizaje.
· El camaleón: ser flexible de acuerdo al ambiente. Los cuentos pueden ser seleccionados de acuerdo al calendario cívico y ecológico, las fiestas populares, efemérides, etc., o también considerando su relación con los contenidos de las Áreas de desarrollo, tratando siempre que el contenido de la lectura guarde una relación muy íntima de contextualización con el ambiente natural o sociocultural de la comunidad de la que los alumnos de la escuela forman parte.
· El gusano: transformarse poco a poco hasta convertirse en mariposa. El cambio de forma del gusano nos hace recordar que los niños y niñas presentan diferente nivel de pensamiento según la edad y que, por tanto, suelen representarse de diversa manera la realidad con la que interactúan: así van avanzando y haciendo uso de las herramientas mentales que la naturaleza ha puesto a su servicio para entender el mundo. En este sentido, el docente debe escarbar mucho para seleccionar aquellos cuentos cuyo vocabulario responda en extensión y dificultad al nivel evolutivo de los niños y niñas. Asimismo, las actividades iniciales, intermedias y finales (diálogos, dibujos, representaciones teatrales, cuestionarios, etc.) deben responder al mismo principio.
· La gallina: el marketing no puede dejarse de lado. Cada cuento debe se promocionado por lo menos una semana antes del día de la lectura. Cuando la gallina pone un huevo cacarea tan fuerte que todos se enteran de su éxito. Esto nos hace pensar en la necesidad de tener que promover la lectura del cuento utilizando la mercadotecnia, pues es muy importante la motivación de los niños y niñas unos días antes de la lectura. El maestro puede seguir los patrones de la propaganda que se emplea en el cine, la televisión, la radio, y otros medios, para lograr despertar el interés -y también la motivación intrínsica- y, consiguientemente, generar efectos positivos en el rendimiento intelectual.
· Loros: practicar hablando las palabras de significado nuevo. Este momento es uno de los más importantes del proceso y debe llevarse a cabo antes del día de la lectura del cuento. El maestro puede elaborar un vocabulario compuesto por aquellas palabras y frases del cuento que, según su criterio, son desconocidos por los alumnos y deben dominarse previamente para asegurar la comprensión lectora. Los niños y niñas, bajo la guía, del maestro, realizarán ejercicios de escritura y lectura hasta llegar a dominar dicho vocabulario. De esta manera, se obtiene los conocimientos conceptuales previos que sirven para lograr la comprensión de los textos en el momento de su lectura.
· El gallo: leer alegres y llenos de vida por las mañanas. Las primeras horas de la mañana son las más apropiadas para la lectura, pues los niños y niñas no han gastado todavía las energías recuperadas mediante el sueño, que son tan necesarias para mantener la atención y concentración que exige una lectura cuidadosa. Además, este principio responde a la heterogeneidad de los ritmos de trabajo de los estudiantes.
· Los lobos: trabajar en equipo aumenta la posibilidad de éxito. Los cuentos pueden y deben ser leídos por los niños y niñas en forma individual, o en tándem, para favorecer el aprendizaje cooperativo. Debemos recordar que la escuela no debe descuidar al ser individual ni al ser social que hay en cada niño y niña: ambos tienen su propia dimensión y deben ser respetados.
· Las ratas: prever todos los materiales. En el momento de la lectura no deben faltar ningún material considerado en las actividades, incluyendo el diccionario del aula (elimina los distractores del proceso cognitivo).
· El pavo real: crear colorido para alegrar el ambiente. Es conveniente decorar el aula, o la sala de lectura, con escenas sacadas de la temática del cuento (favorece el recuerdo de los temas)
· Águilas y linces: siempre atentos para intervenir cuando sea necesario. Observar atentamente a los niños mientras leen, con la finalidad de apoyarlos cuando encuentran dificultades (retroalimentación oportuna)
· El búho: seguir el ejemplo de su sabiduría. La elaboración de una ficha del cuento al término de la lectura, es imprescindible para afianzar la comprensión del tema (desarrolla la capacidad de síntesis y afianza la comprensión)
· Los monos: simulando y actuando se aprende. Es necesario que se domine algunas técnicas para hacer interactuar a los niños en el desarrollo de las actividades (permite orientar los conflictos cognitivos)Descargar archivo
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