|
|||
|
De maestro a maestro
Problemas de conducta
11 / 2006 Artículo publicado en el Boletín de la Sociedad Peruana de Síndrome de Down"No se trata de cambiar una conducta sino de reemplazarla por un comportamiento adecuado". Cuando Susana bota al piso sus juguetes o cualquier objeto que tiene en la mano, su mamá no sabe qué hacer. Alvaro llora cuando quiere que su papá le compre galletas. Lucía empuja a sus compañeros en el colegio cuando juega. Estas son situaciones comunes que pueden verse diariamente en la casa y en el colegio en los niños con habilidades diferentes, pero ¿cuándo se convierten en un problema de conducta? En su casa, Susana ahora bota hasta la cuchara y su mamá no puede continuar enseñándole a comer. Vemos entonces que esta conducta se ha vuelto problemática porque está interfiriendo con el aprendizaje de una habilidad que le servirá para ser independiente. Alvaro ahora todo lo pide llorando y su papá le ha dado un palmazo porque está "insoportable". Aquí vemos que esta conducta se presenta con mucha frecuencia y de manera intensa. En el colegio la profesora de Lucía ha tenido problemas porque ahora sus compañeros no quieren jugar con ella. Estas situaciones describen lo que son las Conductas Problemáticas, que interfieren con los procesos de aprendizaje y de socialización, además de presentarse con mucha frecuencia e intensidad. Estas conductas alteran la rutina familiar y hacen que los padres se preocupen excesivamente. Muchos tratan de encontrar explicaciones de lo que sucede en ellos mismos, como echándose la culpa por lo que sus hijos hacen. Lo cierto es que nadie está preparado para afrontar este tipo de situaciones, que se suma a la responsabilidad de criar a un niño con habilidades diferentes. Los padres llevan a la crianza las experiencias que tuvieron cuando eran pequeños y de esa manera corrigen. Otros refuerzan las conductas problemáticas sin querer y también hay padres que son permisivos. En el caso de los niños con Síndrome Down, es común que presenten estas conductas y muchas más, como resultado de su aprendizaje inadecuado en el medio familiar en que viven, promovidos de manera accidental. ¿Qué pueden hacer los padres frente a estas conductas que alteran significativamente la rutina diaria familiar? Lo primero que deben hacer es aprender a relajarse para afrontar los hechos con mucha calma y eficacia. La ira que sentirán en el momento que ocurre una conducta inadecuada no los ayudará a enseñarle a su hijo qué es lo que realmente deben hacer en forma adecuada. Cada conducta de su hijo tiene un mensaje que deben aprender a interpretar si es que quieren ayudarlo. Es importante que antes de tomar la decisión de aplicar cualquier técnica para cambiar un comportamiento indeseado deban estudiarla detenidamente y hacerse la pregunta: "¿seremos capaces de afrontar de manera consistente y firme cada conducta que deseamos cambiar?". La idea es clara, no sólo se trata de cambiar una conducta, sino de reemplazarla por un comportamiento deseado. Cuando Susana escucha a su mamá decirle: "no se bota la cuchara", ella puede pensar: "entonces, ¿qué se bota?". Alvaro no sabe cómo pedir las cosas si escucha de su mamá solamente: "las cosas no se piden llorando". Lucía empuja a sus compañeros porque a ella le parece divertido y sólo le dijeron: "no se empuja". Todos estos análisis nos llevan a tener que enseñarles lo que realmente tienen que hacer, siendo naturales en nuestras correcciones para que ellos puedan aprenderlas de manera eficaz. Artículos anteriores Autismo. Manual Avanzado para padresInclusión escolar Inclusión sobresaliente en una escuela secundaria en el Reino Unido Desarrollo hacia escuelas inclusivas Hablar de Sexualidad La práctica deportiva Problemas de conducta Síndrome de Down por grados Tiempo para jugar todos los días Inclusion educativa: "El gran reto de la educación" (Patricia Durant Caballero) |
||||||||||||||||