El componente del espacio físico: el aula
El aula se convierte en un espacio que requiere de condiciones físicas mínimas para el adecuado desarrollo de la acción educativa así como de condiciones que favorezcan la interacción, el trato afectuoso y el respeto a las diferencias. Nuestras aulas son espacios de interacción afectiva y son, tal vez, los únicos espacios donde son atendidos y tratados como niños y adolescentes capaces de sonreír, interactuar, aprender, comunicar, olvidar.
Estos 3 componentes se concretan en Módulos Educativos estructurados en función a temas específicos elegidos en función al interés, curiosidad, motivación y expectativa que pudieran generar en los pacientes-alumnos y que se corresponden con la intencionalidad lúdica y recreativa del programa, así como a su contribución a su formación.